«Producir y nutrir,
producir y no poseer,
obrar y no retener,
acrecentar y no regir,
son el misterio de la vida.»
Un decálogo para «la oposición y la resistencia»
¿A quién habría que resistirse? A nuestra propia inercia sin ir más lejos; al pensamiento único que se supone no se puede discutir; a los modos «normales» de resolver problemas o situaciones: la costumbre es la madre del caos, que decía el bueno de Lao Tse. En definitiva se trata de estar lo suficientemente alerta para reevaluar la realidad de nuestras propias vidas.
Philip Zimbardo y Cindy X. Wang proponen en The Lucifer Effect un decálogo de consejos para mantener despiertos los sentidos, que al menos en su mayoría son de un sentido común innegable y a los que muchos ya habremos identificado y puesto en marcha de una manera u otra:
- reconocer los errores propios;
- ser conscientes de las situaciones y de las acciones o decisiones que tomamos;
- ser responsable: como mínimo ponte en el pellejo de tu contraparte ¿te gustaría que te trataran así?
- ser el mejor yo que yo pueda ser -aquí hasta podríamos acabar recomendando la teoría de las limitaciones como un método de análisis personal;
- respetar la autoridad justa, pero rebelarse a la autoridad injusta;
- ser aceptado por el grupo es sano, pero mantengamos nuestra independencia: nuestro criterio es importante al menos para nosotros;
- atención al contexto: con frecuencia recibimos mensajes aparentemente claros que tras un repaso al contexto en el que se generan y al público al que se ven destinados resultan completamente diferentes o demagógicos;
- mantener el equilibrio de nuestra propia perspectiva temporal, algo de lo que hablábamos sobre la toma de decisiones ética;
- no renunciar a libertades cívicas o personales por la ilusión de seguridad: puede ser el principio de algo muy desagradable, como explica Erich Fromm en El Miedo a la Libertad;
- puedo oponerme a sistemas que sean injustos (aunque aún estén por llegar las mejores herramientas).
Para que conste: ¡no es delito!
Un juez establece que los enlaces para descargas en Internet no son delictivos. El juez Eduardo de Porres, titular del Juzgado de Instrucción 4 de Madrid acaba de dictar un auto de sobreseimiento libre (es decir, que no hay delito ni lo habrá):
La web denunciada, Sharemula.com, no aloja archivos protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual. Las descargas de películas y canciones no se realizan directamente desde la página. A pesar de que los responsables se lucren con la publicidad, no hay comunicación pública de su actividad.
Ahí queda eso.
Teoría de «diseño de mecanismos» para torpes
Leo en El País que han concedido el premio Nobel de Economía a Leonid Hurwicz, Eric Maskin y Roger Myerson por su trabajo en la «teoría de diseño de mecanismos». Citando a El País la teoría de diseño de mecanismos «pretende identificar mecanismos o instituciones que impliquen una asignación eficiente de recursos en aquellas circunstancias en las que el mercado no tiene éxito en este cometido». Incluye además la posibilidad de asignar recursos para proyectos en función del interés mayoritario en una organización.
Este tipo de aplicaciones me interesan desde hace tiempo. Vengo intuyendo que deben ser posibles métodos de toma de decisiones en conjunto cuando pienso en los escenarios SOOS de colaboración entre organizaciones, o como diría ahora, de «coreografía». De hecho mi amigo Nacho Maturana hace tiempo que llegó a algunas conclusiones que lamento no saber encontrar ahora su web http://www.in3activa.org/.
La Wikipedia dice muy poco de este tema, tanto en español como en inglés. Como además uno es de esos necios tan ocupados (y también tan poco cultivados) que no puede beber de las fuentes académicas, me estaba preguntando: ¿no habrá alguna lectura de «teoría de diseño de mecanismos para torpes» o «aprenda TDM en 21 días»? Usted amigo lector, ¿conoce alguna referencia? ¡Démela, se lo ruego!