Uno no sólo es de Almería sino que además ejerce de ello. Y en lugar de ir a cantarle al Parlamento Europeo para que aumente a 75 años la duración de los derechos de autor preferí hacerles un plato de migas a mis anfitriones mejicanos en Nueva York, el matrimonio Jimeno. Uno no tendrá la sensibilidad del poeta para inspirarse en la ciudad que roba los corazones, pero la experiencia no quedó nada mal.

La comida consistió básicamente en migas de sémola de harina regadas con gazpacho andaluz. Al parecer la harina de sémola no es fácil de encontrar en el otro lado del charco. Se recomienda a los interesados acudir a establecimientos de gourmet donde puedan comprarse ingredientes para preparar pasta fresca. Más fácil es el aceite de oliva, aunque tampoco es barato. Tuvimos suerte con el aceite turco -recuerde señora, oliva virgen extra- y el resultado quedó de lo más apetitoso.

Ingredientes (cuatro personas):

	tres o cuatro ajos
	medio vaso de aceite de oliva
	500gr de harina de sémola
	medio litro de agua
	sal al gusto (una cucharada sopera me ha venido niquelada)

Y para cerrar el momento de nostalgia escuchamos versiones de «Suspiros de España» de Doña Concha Piquer, Estrellita Castro y la reciente de Diego el Cigala, de la BSO de Soldados de Salamina. Prescindimos de la del Elvis Presley español porque... no, esa no es lo mismo.