Acaba de fundarse en el CERN el SCOAP3: Sponsoring Consortium for Open Access Publishing in Particle Physics.

Desde la propia Comisión Europea se considera la importancia del momento:

«Soplan aires de cambio y con ellos se presenta la posibilidad de experimentar con nuevos modelos; en este aspecto el CERN está considerado como pionero de un nuevo paradigma de publicación y la iniciativa SCOAP como proyecto experimental para futuros desarrollos en el ámbito de la publicación científica», declaró Peteris Zilgalvis, Jefe de Unidad de Ética y Ciencia en la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea.

En los últimos años vengo hablando de la artritis que padece el mundo académico por el abuso de los modelos de «explotación» de la propiedad intelectual, la ciencia perdida, el sobredimensionamiento de las universidades, la siempre deficiente/insuficiente transferencia de la tecnología, la dificultad de la PyME, la mayor fuente de empleo y riqueza, de acceder a la innovación, la ineficiencia de los mecanismos de evaluación de investigadores y tantos etc de los que pueden hablar mucho mejor que yo los miembros auténticos de la academia. Y para ejemplo un botón: en el trabajo Bien común y Open Access Antonio Lafuente afirma que «[...] cada artículo le cuesta a la arcas del estado (de algún estado del mundo) alrededor de 400.000 euros. Si fuesemos malos podríamos llegar a pensar que el modelo actual de publicación científica es una estafa de proporciones cósmicas al lado de todo lo que estamos acostumbrados a ver.

La academia es un actor indispensable para el funcionamiento y progreso de la Sociedad. Precisamente por esa importancia y por la responsabilidad a la que se debe es imperativo resolver todas las ineficiencias que el conocimiento actual saca a la luz. Nos lo debe a todos. Se lo debe a ella misma.