El mié, 08-10-2003 a las 10:53, Juantomás García escribió:

Los planes de MS para hacer el mundo de la gestión, 
su siguiente nicho de mercado y por supuesto privativo
están en marcha y podemos aprender mucho de ellos 
para adelantarnos a su jugada. 

Podéis ver los links de la noticia en:

http://news.com.com/2100-1012-5087925.html?part=dht&tag=ntop

¿Me equivoco al pensar que tenemos una ventana de casi dos años para reventar completamente su base de software y dejarles con el culo al aire? (Si es que tenemos alguna vez esa oportunidad).

Entiendo que lo que están preparando es un despliegue de tecnología del copón, una Gran Armada que lanzar a todos los frentes que planean de manera que nada ni nadie pueda resistirles. Supongo que han tomado buena nota de la experiencia de los últimos años y están cogiendo carrerilla para ofrecer grandes innovaciones tecnológicas, .Net por todas partes, aplicaciones seguras y en general un incremento tremendo de la calidad. Me consta que en EEUU son de los únicos que están contratando programadores a mantas, así que cuando el río suena...

Por otro lado, ésta nos la hicieron antes al menos con Exchange y NT (algunos recordarán aquello de «Not Today»), anunciártelo a bombo y platillo con muchos años de antelación para que el mercado se acojone y suspenda sus inversiones hasta la llegada de aquello del software providencial, que ya se sabe que Dios propone y el hombre dispone. Este pasado sucio es una gran arma comercial contra MS.

Así que, si no aprovechamos estos dos años para poner en la calle soft libre que pueda sustituir eficazmente a la actual base -en escritorios y redes locales, particulares, educación, administración y pyme- y con perspectivas de futuro, andamos jodidos. Pero viéndolo desde el otro punto de vista, tenemos dos años para conseguir la victoria más grande que hayan visto los siglos, al menos en lo que a informática se refiere ;-)

¿Quiénes están dispuestos a intentarlo? Los que vayan a trabajar, aprétense los machos. Los que no, por favor retiraos un poquito para dejar espacio libre a los demás.

Empieza el juego duro.